PRESENTACIÓN

El desarrollo institucional ha ido cumpliendo con los estándares de calidad que, al menos a nivel nacional nos legitiman como una Universidad de avanzada. Si bien contamos con una acreditación sólida, nuestras aspiraciones y responsabilidad pública nos conmina a mejorar aún más. En ese sentido, asumimos que el desafío central del próximo periodo reside en impulsar con mayor determinación el desarrollo institucional, orientándolo hacia la excelencia en todas las áreas misionales de nuestro quehacer. Sabemos que este propósito exige más que una declaración de intenciones: requiere de una gobernanza renovada, capaz de articular una visión compartida y proyectar con coherencia nuestras capacidades hacia el futuro. Asimismo, este propósito implica no solo un compromiso con el fortalecimiento de cada una de nuestras funciones universitarias fundamentales, sino también una visión integrada que favorezca su interrelación y sinergia, cimentada en una cultura organizacional que valora la colaboración, el diálogo y la mejora continua.

En este contexto, queremos resguardar la convicción de que los logros institucionales, son siempre logros colectivos. La colaboración como sustento de nuestro trabajo y como opción política, es un bien superior, superior incluso a los resultados. Somos una Universidad con una gran historia, que ha sido resiliente, que se sostiene desde la periferia del mundo y que, sin embargo, ha logrado un estándar que nos impulsa a posicionarnos como centro de interés global, sin renunciar a lo que nos define: institución pública, laica, pluralista, regional anclada en la territorialidad sur, sensible socialmente, comprometida con nuestras raíces originarias, con la defensa ambiental y la equidad social.

Todas estas definiciones sólo son posibles de materializar en un ambiente de trabajo justo, en que el buen trato, el reconocimiento, el equilibrio institucional, la estabilidad y el aprovechamiento de la inteligencia colectiva que como comunidad constituimos, nos permitan galvanizar los esfuerzos hacia el salto que la institución merece.

Territorialmente, nuestra institución tiene presencia en diversos lugares. Osorno, como casa central, Puerto Montt como territorio cómplice en el devenir desde el año 1981, Santiago como anclaje al protagonismo nacional y Chiloé como consecuencia de nuestra responsabilidad y compromiso con la Región. Nos organizamos en trece Departamentos y dos Centros de Investigación propios y uno consorciado. En esa distribución territorial y dispersión organizacional, operamos, sin embargo, con una gobernanza altamente centralizada que debe cambiar. En consecuencia, aspiramos a una Universidad descentralizada con atribuciones, en la que la toma de decisiones, la distribución política e incluso financiera, nos haga transitar hacia una Universidad Regional con poder distribuido a partir de la firme confianza en los territorios, a los que respaldaremos lealmente.

Para materializar estas aspiraciones, necesitamos de un equilibrio sostenido: equilibrio financiero, que asegure la viabilidad y sustentabilidad de nuestras decisiones; equilibrio territorial, que garantice un desarrollo armónico entre los distintos campus y sedes; y un equilibrio entre nuestras prácticas tradicionales y la innovación que la contemporaneidad demanda en materias sociales, culturales, políticas, científicas y tecnológicas.

El documento que presentamos para la deliberación de la comunidad académica está organizado en las siguientes partes: En primer lugar declaramos las razones que impulsan esta candidatura y los compromisos éticos y políticos de nuestro futuro gobierno universitario. A continuación, proponemos un único principio rector: Equilibrio institucional. Por último se desarrollan tres ejes programáticos que se despliegan en dimensiones y líneas de acción. Los ejes propuestos son: Bien Común y Colaboración que nos parece constituye la condición de base para seguir pensándonos en condiciones de una universidad madura; luego Fortalecimiento de talentos e irradiación de la excelencia, que representa el corazón tanto de nuestra propuesta, como de nuestra institución y su quehacer presente y futuro; finalmente un tercer eje, Gobernanza universitaria descentralizada con atribuciones, que se propone como la necesaria garantía en el sostenimiento del proyecto institucional.

Esta propuesta programática para el gobierno universitario 2025-2029 la hemos construido a partir de un trabajo dialógico que se viene madurando desde el año 2024, antes incluso de que surja un nombre para encabezarlo. Hemos contemplado para su elaboración, más de 90 reuniones con académicos y académicas en ejercicio y jubilados, colegas del estamento profesional y administrativo, estudiantes e incluso organizaciones comunitarias e instituciones de la región. Hemos desarrollado al menos dos talleres participativos y dos jornadas de perfilamiento, auto conducidos por más de 30 académicos y académicas en cada sesión. Del mismo modo, la propuesta programática recoge dos años de participación en el Consejo Superior y la concebimos como un instrumento inicial, que será profundizado en los procesos de planificación que institucionalmente se nos hacen inminentes: Plan de mejora del informe de autoevaluación 2026 y ajustes de medio término del PEDI 2019-2030. Se trata, en definitiva, de una hoja de ruta que abre conversaciones y espacios de co-construcción presentes y futuras.

Invitamos a toda la comunidad universitaria a discutir estas ideas para la profundización de nuestra democracia interna, pues tras 16 años de una misma administración, llegó la hora del cambio.