EJE PROGRAMÁTICO
- Bien Común y Colaboración


La Universidad reconoce que su mayor fortaleza reside en las personas que forman parte de su comunidad: estudiantes, titulados, personal académico, administrativo, directivo y jubilado. Este eje se orienta a promover un entorno amable, respetuoso y afectivo que acompañe en su desarrollo a todas y todos los integrantes de la comunidad institucional. Esta es la condición de base para que todos los esfuerzos personales y colectivos que dan vida a nuestra institución, se traduzcan en un avance sostenido hacia la excelencia.

- Bien común y colaboración

EJE PROGRAMÁTICO
1.1. Bienestar integral y gestión de la convivencia
1.1.1. Cuidado integral de la salud mental
- Incentivar ambientes de sana convivencia basados en el respeto mutuo, la participación, el buen trato y el bienestar colectivo, implementando condiciones materiales e inmateriales que lo favorezcan (calidad y seguridad en zonas de trabajo y esparcimiento, etc.), así como programas de atención y prevención para la salud mental, accesibles para estudiantes, académicos, profesionales y personal administrativo.
- Crear una Unidad de Salud Mental, orientada a la pesquisa temprana de casos de estrés, depresión, tendencia suicida, violencia intrafamiliar, y otros. Ello permitirá generar espacios de escucha activa y acompañamiento psicológico, priorizando una atención inclusiva y oportuna con colaboración interdisciplinaria de los campos del derecho, psicología, trabajo social, medicina, entre otros y en convenios con hospitales e instituciones de salud públicas y privadas.
- Respetar los derechos de las y los académicos en situaciones específicas, como licencias médicas, pre y postnatal, estadías en el extranjero o comisiones de estudio, evitando exigencias incompatibles con dichas circunstancias que, en la actualidad, no siempre se respetan. Por ejemplo, ante una licencia médica inferior a 15 días o participación en congresos que coincidan con fechas de clases, estas se deben recuperar, esto podría resolverse de manera distinta, a través de ayudantes, cátedras colegiadas e incluso el uso de tecnologías.
1.1.2. Mejora de los procesos de gestión relacional y convivencia
- Instalación de un Observatorio interno de igualdad y equidad relacional, que contribuya a otorgar reconocimiento a las buenas prácticas.
- Revisar y fortalecer los protocolos de implementación de la Ley Karin (Ley 21.643).
- Profundizar las relaciones de trabajo con las asociaciones gremiales, respetando sus niveles de autonomía.
- Promover una cultura de respeto y diálogo en las unidades académicas, recuperando prácticas regulares como reuniones ampliadas, rendición de cuentas públicas anuales y la elaboración y seguimiento participativo de planes estratégicos departamentales.
- Fortalecer los programas de vida saludable en campus y sedes facilitando la participación de toda la comunidad institucional.
1.2. Igualdad, equidad y diversidades
1.2.1. Fortalecimiento de la igualdad de género y valoración de las diversidades
- Promover el respeto, la igualdad de género y el reconocimiento de las diversidades en todos los niveles y actividades de la Universidad.
- Irradiar las políticas y programas inclusivos existentes, a toda la comunidad institucional, para garantizar un ambiente universitario libre de discriminación y que celebre la pluralidad como un valor fundamental.
1.2.2. Integración de la política de Pueblos Originarios a la vida institucional
- Respeto y reconocimiento de los Pueblos Originarios que hacen vida en la Universidad, garantizando su incorporación en el quehacer institucional de manera coherente y con pertinencia cultural, haciendo ejercicio pleno de sus derechos, sus saberes, formas de vida e idiomas.
- Robustecer la dirección de Pueblos Originarios y la vinculación de toda la universidad con las comunidades locales.
1.3. Reconocimiento a la vida académica y funcionaria
1.3.1. Reconocimiento a la comunidad académica
- Valorar y destacar los logros de la comunidad académica, tales como la obtención de grados académicos, ascensos jerárquicos, obtención de premios nacionales o internacionales, a través de ritos e incentivos institucionales que formen parte de la tradición universitaria.
- Reconocer y abordar la deuda histórica adquirida con las y los académicos, generada por el aumento del IPC del año 2022, estimada en $466 millones. Diseñar un plan de pago que contemple plazos realistas y priorice el compromiso institucional con su cuerpo académico.
- Estudiar los mecanismos a través de los cuales se normalice la situación contractual de los académicos no regulares, dejando esta condición sólo para los casos excepcionales que inicialmente fueron considerados.
- Recuperar el estatus académico de las Direcciones de Carreras Técnicas.
1.3.2. Reconocimiento al estamento administrativo
- Destacar los logros de la comunidad administrativa tales como obtención de títulos profesionales, grados académicos, ascensos, premios, entre otros, a través de ritos e incentivos pecuniarios y no pecuniarios.
- Revisar la oferta de cursos de capacitación, garantizando pertinencia y coherencia con los nuevos desafíos laborales y los propios intereses de la comunidad. Aprobar un curso debe repercutir positivamente en las condiciones laborales del personal.
- Avanzar en la certificación de competencias laborales para fortalecer las capacidades del personal en sus roles actuales y futuros.
1.3.3. Reconocimiento a la comunidad estudiantil
- Destacar los logros de la comunidad estudiantil tales como obtención premios, torneos regionales y nacionales, y otros relevantes, a través de ritos e incentivos públicos.
1.3.4. Planta académica, año sabático y avance hacia las 40 horas
- Abrir la planta académica para entregar estabilidad laboral a docentes que llevan años en la modalidad a contrata.
- Implementar en forma gradual el año sabático como política de estímulo a la trayectoria académica.
- Avanzar desde el punto de vista laboral hacia las 40 horas y la conciliación de la vida familiar y laboral.
